Clinic Velocity

El sábado a las 23:42 preguntaron por un implante. El lunes ya tenían cita en otra clínica.

Porque no escribió solo a la tuya. Escribió a tres, la misma noche, con el mismo mensaje. Esto es lo que pasó en cada una.

sáb · 23:42 Alejandro pregunta por ortodoncia invisible en tres clínicas
Tu clínica la tuya
Clínica de al Lado contesta sola
Clínica del Centro el dueño, a mano
Reservar 20 minutos

Miramos tu agenda del mes pasado y te decimos cuántas se fueron.

Las horas que no cubre nadie

Tu clínica está abierta once horas. Los pacientes preguntan las veinticuatro.

No es un fallo de tu recepción. Es que le estás pidiendo a una persona que esté en tres sitios a la vez: con el paciente que tiene delante, al teléfono, y en el móvil de la clínica.

Y hay tres huecos donde no hay nadie. Los tres son exactamente donde entra la gente que va en serio, porque es cuando por fin tienen un rato.

14:00 — 16:00
El mediodía
Consulta cerrada, comida, teléfono solo. Dos horas todos los días.
20:00 — 09:00
La noche
Trece horas. Es cuando se escribe, no cuando se llama.
SÁB — LUN
El fin de semana
Treinta y tres horas seguidas sin que nadie mire el móvil.

Y no hace falta que te lo digamos nosotros. Coge tu móvil, abre el WhatsApp de la clínica y mira el sábado pasado a partir de las ocho. Cuenta cuántos entraron. Ahora mira a qué hora los contestasteis.

Pon tus números

No hay medias del sector aquí. Solo los tuyos.

al mes
Lo que no entra en un año 36.000 € 3.000 € al mes

Dos al mes es una estimación conservadora. Cámbiala por la tuya — el número que importa es el que sale de tu agenda, no de un folleto.

sáb 23:47 · cinco minutos después

Lo mismo, pero con la cita cerrada antes de que se vaya a mirar otra clínica.

Entra el mensaje a las 23:42. Se contesta en el momento, se le pregunta lo que hay que preguntar, se le ofrecen los huecos que tu agenda tiene libres de verdad, y a las 23:47 la cita está puesta y la ficha abierta.

Tú te enteras el lunes. Y el lunes ya no hay nada que hacer, porque ya está hecho.

Lo que no encaja —una urgencia, algo que huele raro, una pregunta que se sale— no se inventa una respuesta: se te pasa a ti.

El mismo sábado · 23:42

Ahora otra vez, con una sola cosa cambiada.

Mismo paciente, misma hora, misma pregunta. Lo único distinto es que esta vez alguien contesta.

Clínica Dental Sanz
en línea
sáb 23:42

Cinco minutos, de las 23:42 a las 23:47. Tu equipo seguía durmiendo en los dos casos. La diferencia es que en este el lunes no hay nada que hacer, porque ya está hecho.

Es una conversación de ejemplo con un catálogo de ejemplo. Si la quieres ver con los tratamientos, los precios y el horario de tu clínica, se monta con tu web en menos de dos minutos.

Si quieres la historia entera

Dos minutos y medio, con las cuentas hechas.

Lo mismo que acabas de ver, con los números delante: lo que cuesta el hueco, qué se instala, cuánto vale y qué pasa si no funciona.

2:28 · Con subtítulos, se entiende sin sonido

Día 1 al 15

Qué se instala, exactamente.

No es un contestador. Es tu recepción cubriendo las horas que hoy no cubre nadie, más las cosas que nadie tiene tiempo de hacer nunca.

La recepción de fuera de hora
Contesta en segundos, califica al paciente y cierra la cita sobre los huecos reales de tu agenda. Noches, mediodías y fines de semana.
Incluido
Los pacientes dormidos
Los que están en tu base de datos y no vienen desde hace más de un año. Se les escribe uno a uno. Casi nadie sabe cuántos tiene — y suele ser la parte que más dinero devuelve.
Incluido
Los presupuestos que se quedaron a medias
El paciente que vino, se le hizo el plan, dijo que se lo pensaba y no volvió a saberse de él.
Incluido
Los recordatorios que evitan la silla vacía
Una hora de gabinete perdida por una ausencia no se recupera: ese hueco ya no se puede vender.
Incluido
La semana en la sombra
Antes de encender nada, siete días respondiendo de verdad pero viéndolo solo vosotros. Es donde salen los precios mal metidos y las preguntas que nadie había previsto. Ninguna clínica que factura se enciende de golpe.
Incluido
El informe mensual, en euros
Cuántas citas entraron por aquí, a cuáles acudió el paciente y cuánto suman. Calculado con tus precios, no con medias del sector, para que puedas cuadrarlo con tu programa delante.
Incluido
Lo que cuesta

Te lo decimos aquí, sin pedirte el teléfono para dártelo.

Dos cosas, y se dicen juntas: la puesta en marcha, que se hace una vez, y la cuota, que es que eso siga funcionando cada mes.

Puesta en marcha · pago único 2.900 €
Cuota mensual · desde el día que funciona 390 € /mes
Eso es una clínica de uno o dos gabinetes. La mayoría de las que entran tienen de tres a seis: ahí son 5.900 € de puesta en marcha y 690 €/mes, porque hay más agenda, más catálogo y más volumen. Con varias sedes se mira aparte. En el diagnóstico te decimos cuál es el tuyo, y solo ese.

Y sí, hay herramientas de cincuenta y cinco euros al mes que cogen el teléfono. Funcionan para eso. Ninguna va a escribir a los ochocientos pacientes que no vienen desde hace dos años. Si lo único que necesitas es que alguien coja la llamada, cómprate una de esas — te lo decimos en serio, sin ironía.

Día 60

La garantía cabe en tres frases, y la tercera es la que casi nadie dice.

01 A los sesenta días habrás pagado 780 € de cuota.
02 Contamos las citas que se agenden por aquí y a las que el paciente acuda — agendada no es acudida, y lo que cuenta es la segunda. Si no suman más de esos 780 €, dejamos de cobrarte la cuota y seguimos trabajando hasta que los superen.
03 La puesta en marcha queda fuera por los dos lados: ni se devuelve, ni cuenta para el listón. A los sesenta días ese trabajo ya está hecho y entregado — es el estudio y la cirugía, no la revisión.

Se mide en tu agenda, no en la nuestra. Y sin permanencia: si a los tres meses te quieres ir, te vas. Preferimos que puedas — si te tuviéramos atado, dejaríamos de tener que demostrarte algo cada mes.

Lo que preguntan todos

Las cinco que salen siempre.

La puesta en marcha me parece mucho dinero de golpe

¿Cuánto cuesta poner un implante, todo incluido? ¿Y una revisión de las de después?

Esto es igual. La puesta en marcha es la cirugía: dar de alta tu número, cargar tu catálogo con tus precios, conectar tu programa, formar al equipo. Se hace una vez y se queda hecha. La cuota son las revisiones: que eso siga funcionando.

Y una pregunta más: si a los dos meses el paciente te dice que ya no quiere el implante, ¿le devuelves los tres mil? Claro que no, porque el implante ya está puesto — pero si algo va mal le sigues viendo hasta que esté bien, y eso no se lo cobras. Pues es lo mismo.

Ya tengo recepcionista

Y no te la queremos quitar, al revés. ¿Contesta ella los domingos por la noche? ¿Y mientras está cobrando a un paciente que tiene delante?

Ahí está el hueco. Ella lleva lo de la mañana; nosotros llevamos lo de las once de la noche. No compite con ella: le quita el marrón de contestar cuando ya se ha ido a casa. Ninguna recepcionista se ha enfadado nunca porque dejen de sonarle ciento veinte llamadas al mes.

Mis pacientes van a notar que no les contesta alguien del equipo

Lo notan, sí. Y a las 22:40 de un domingo con un flemón les da exactamente igual.

Lo que molesta no es que te conteste rápido: es que no te conteste nadie. Y en cuanto huele una urgencia o algo que se sale del guion, deja de contestar y os pasa el aviso a vosotros.

¿Y la protección de datos? Son datos de salud

Es la mejor pregunta de todas, y va contestada antes de encender nada.

Por el canal de mensajes solo viaja logística de cita: día, hora, dirección, confirmación. Nunca un diagnóstico, ni una radiografía, ni un presupuesto detallado, ni el nombre de un tratamiento en un mensaje saliente. Eso no es una buena práctica nuestra: es lo único defendible en el marco sanitario español.

Se firma el contrato de encargado del tratamiento antes de empezar, hay registro de accesos auditable, y los datos se borran a los 365 días. Sin ese contrato firmado, no encendemos la clínica.

Ya probamos algo parecido y fue un desastre

¿Qué falló exactamente? Casi siempre es lo mismo: lo encendieron de golpe, con los precios mal metidos, y sin que nadie del equipo mirara lo que estaba contestando.

Por eso existe la semana en la sombra. Siete días respondiendo de verdad, pero lo veis solo vosotros. Ahí salen los errores, y salen antes de que los vea un paciente.

Y la otra pregunta: lo que probasteis, ¿dejaba la cita puesta en la agenda o solo cogía el recado?

El siguiente paso

Veinte minutos, por videollamada, y sales con un número.

No es una demostración comercial de cuarenta minutos. Es mirar lo tuyo:

0—7 Nos cuentas cuántos gabinetes tenéis, con qué programa trabajáis y cuántos mensajes se os quedan sin contestar un día normal.
7—14 El número. Con tus datos, en tu pantalla: lo que se está yendo al mes entre primeras visitas perdidas, ausencias y pacientes dormidos. Si sale tres mil cien, decimos tres mil cien.
14—20 Qué pasa si dices que sí: plazos reales, qué necesitamos de vosotros y qué deberes hay de vuestro lado. Que no haya sorpresas.
Reservar mis 20 minutos

Gratis. Lunes a jueves, de 16:00 a 20:00.

Y si después de verlo estás cómodo como estás, no pasa nada. No te vamos a perseguir: mandamos la propuesta, te llamamos una vez, y si no es que no.